

Profecías: cuando el destino pesa más que la voluntad
Una ciudad asediada. Un cielo sin estrellas. Una palabra prohibida que corre de boca en boca. Y, en medio de todo, alguien —quizá tú— que ha sentido el peso de una verdad antigua, de una promesa no escrita. No eres un héroe. No eres el elegido. Pero te han hecho creer que puedes ser quien cumpla la profecía. Y el mundo espera que lo hagas.
Así comienza Profecías, un juego de narración compartida diseñado por Roberto Alhambra e ilustrado con una fuerza simbólica y visual inconfundible por Fran Garcés, conocido como El Dibujante Nocturno. El juego, que verá la luz este mes de noviembre de la mano de Devir, no propone una aventura clásica ni una lucha entre el bien y el mal. Propone una tragedia. Propone mirar al destino a los ojos... y saber que quizás no puedas cambiarlo.

La propuesta de Profecías se articula alrededor de una idea poderosa: una antigua profecía rige el destino. Pero ese peso no recae sobre héroes legendarios, sino sobre personas concretas, con sus dudas, pasados y motivaciones. Cada jugador interpreta a uno de esos personajes y, a lo largo de la partida, deberá decidir qué está dispuesto a hacer, o a sacrificar, para intentar que la profecía se cumpla. A veces lo logrará. A veces no. Y a veces deberá decidir si es mejor abandonarlo todo y asumir las consecuencias.
El sistema de juego está diseñado para que cada escena avance la historia. Las decisiones, los conflictos, las alianzas o traiciones, todo contribuye a construir una narrativa que puede llevar a la profecía… o a la caída total. Aquí no se juega para ganar: se juega para contar una historia inolvidable. Porque como dice uno de los principios del juego, “juegas para perder”, y eso no es una derrota, sino una revelación.

El juego incluye un conjunto de cinco aventuras —cinco profecías distintas— que conforman el llamado Círculo de los Sentidos, así como una profecía adicional —La tragedia de Macbeth, basada en la obra homónima de William Shakespeare. Cada historia tiene su tono, su estilo y su destino, y pueden jugarse como una campaña o de forma independiente. La experiencia se construye a través de las diferentes escenas con ayuda de las cartas de motivaciones, augurios y objetivos que ayudan a dar variabilidad a las historias. Todo el juego está pensado para que el componente narrativo, visual y emocional sea profundo y memorable.
En Profecías, cada partida es una caída. Una oportunidad de representar el momento en el que una el destino y la voluntad se enfrentan y el precio a pagar por ello. Porque en este juego, el destino no se esquiva, solo se interpreta.